Una emergencia puede cambiar en cuestión de minutos las condiciones en las que trabajan las personas. Una edificación afectada, problemas de movilidad, una vivienda que necesita atención o la necesidad de cuidar a un familiar pueden alterar temporalmente la rutina laboral.
Ese es uno de los escenarios que enfrentan empresas y trabajadores tras el sismo del 10 de agosto de 2026. Frente a sus efectos, el Ministerio del Trabajo expidió la Circular 0096 del 13 de agosto, con orientaciones sobre seguridad, trabajo en casa, ausencias, grave calamidad doméstica, riesgos laborales y otras situaciones que pueden presentarse después de una emergencia. La Circular no crea un régimen laboral especial por el desastre. Su propósito es recordar las herramientas que ya contempla la legislación y orientar su aplicación frente a las circunstancias concretas que pueden enfrentar empleadores y trabajadores.
La seguridad del lugar de trabajo es lo primero
Antes de pensar en recuperar horarios, producción o continuidad de las actividades, la empresa debe verificar que sus instalaciones sean seguras. La Circular recuerda la obligación de aplicar el Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) y los planes de prevención, preparación y respuesta ante emergencias.
Si existen daños visibles, restricciones de acceso o circunstancias que hagan necesario evaluar la seguridad de una edificación, debe privilegiarse la vida y la integridad de las personas. La revisión de posibles daños estructurales corresponde a las autoridades, profesionales o instancias técnicamente competentes. Una decisión laboral no puede sustituir una evaluación técnica.
Esto también significa que mantener la operación no puede hacerse trasladando un riesgo inseguro a los trabajadores.
¿Se puede trabajar temporalmente desde casa?
Cuando las funciones lo permitan, el Ministerio invita a considerar el trabajo en casa como una alternativa temporal para proteger al trabajador o facilitar la continuidad de las actividades. No se trata de convertir una situación de emergencia en un cambio permanente del lugar de trabajo. La medida debe cumplir las condiciones de comunicación, temporalidad, medios y gestión de los riesgos laborales previstas en el marco aplicable.
Cuando trabajar desde casa no sea posible, también pueden evaluarse otras alternativas, como utilizar instalaciones seguras, redistribuir actividades o ajustar horarios y turnos. Estas decisiones deben respetar la jornada máxima, los descansos, la desconexión laboral y los demás derechos de los trabajadores.
¿Qué pasa si un trabajador no puede llegar?
Después de una emergencia pueden presentarse situaciones que impidan o dificulten llegar al lugar de trabajo. Una vivienda afectada, una evacuación, restricciones de movilidad, problemas de transporte o la necesidad urgente de atender a un familiar son circunstancias que deben ser consideradas. La Circular señala que los empleadores deben verificar las causas de las ausencias, retardos o imposibilidades de asistencia antes de adoptar medidas disciplinarias. Si corresponde ejercer la potestad disciplinaria, debe garantizarse el debido proceso.
Esto no significa que toda ausencia quede automáticamente justificada por el hecho de haber ocurrido una emergencia. Lo que debe hacerse es revisar las circunstancias reales de cada caso y establecer si existe una razón legal que explique la ausencia o el retraso.
La grave calamidad doméstica depende de cada caso
Una emergencia tampoco genera automáticamente una licencia por grave calamidad doméstica para todos los trabajadores. Sin embargo, sus consecuencias concretas pueden configurar una situación de grave calamidad cuando se cumplan los presupuestos legales. Una afectación importante de la vivienda, una situación familiar urgente u otras circunstancias derivadas del desastre deben analizarse individualmente.
Cuando corresponda, el empleador debe reconocer la licencia remunerada durante el tiempo razonablemente necesario para atender la situación.
Hay otras alternativas para afrontar la emergencia
La legislación también permite utilizar otras herramientas cuando resulten pertinentes. Empleadores y trabajadores pueden acordar el disfrute de vacaciones ya causadas y, cuando sea conveniente para ambas partes, anticipar vacaciones de un período futuro, dejando constancia escrita. También pueden acordarse licencias no remuneradas o permisos temporales, siempre que sean voluntarios. Estas alternativas no pueden utilizarse para reemplazar una licencia remunerada u otro derecho que corresponda al trabajador.
Las empresas que tengan capacidad para hacerlo pueden, además, ofrecer apoyos voluntarios como auxilios económicos o en especie, alimentación, transporte, alojamiento temporal o ayuda para la reparación de viviendas. La Circular también contempla la posibilidad de anticipos a cuenta de la prima de servicios correspondiente al segundo semestre de 2026, siempre que se documenten adecuadamente.
Una lesión durante una emergencia no es automáticamente un accidente de trabajo
Para el SG-SST hay otro aspecto que requiere especial atención. Que una persona resulte lesionada durante un sismo u otra emergencia no significa automáticamente que se trate de un accidente de trabajo. Para determinar la cobertura del Sistema General de Riesgos Laborales es necesario establecer si se cumplen los presupuestos legales y si existe un vínculo con el trabajo. Por eso, los empleadores deben revisar los hechos ocurridos durante la emergencia, actualizar la identificación y valoración de riesgos cuando sea necesario y cumplir con las obligaciones de investigación y reporte de accidentes e incidentes.
La emergencia no suspende estas obligaciones. Al contrario, lo ocurrido puede aportar información importante para mejorar los controles y fortalecer los planes de prevención, preparación y respuesta de la organización.
Volver al trabajo también requiere saber cómo hacerlo
Después de una emergencia, recuperar las actividades es importante, pero hacerlo rápidamente no puede significar ignorar las condiciones de seguridad ni las circunstancias que están viviendo los trabajadores. La Circular 0096 no establece un régimen laboral especial. Su enfoque es utilizar las herramientas que ya permite la legislación para proteger la vida, conservar el empleo y facilitar la recuperación de las actividades.
Para las empresas, la pregunta no debería ser solamente “¿cuándo podemos volver?”, sino también “¿en qué condiciones podemos hacerlo de manera segura?” Y para el SG-SST, la respuesta comienza por revisar lo ocurrido, identificar nuevos riesgos, escuchar a los trabajadores y ajustar las medidas de prevención cuando sea necesario.
Porque después de una emergencia, volver a la normalidad no significa hacer como si nada hubiera pasado. Significa recuperar las actividades sin dejar atrás la seguridad de las personas.

