Pedir una moto, recibir un casco, ajustarlo y comenzar el recorrido. Para miles de personas es una rutina diaria. Pero antes de ponérselo, pocos se preguntan algo tan simple como importante: ¿cuántas personas usaron ese casco antes y cuándo fue limpiado por última vez?
Una investigación realizada en Colombia analizó 32 cascos utilizados por pasajeros en servicios de transporte en motocicleta. Los resultados encontraron microorganismos en todos los elementos examinados.
El 90 % presentó bacterias aerobias comunes, el 59 % levaduras, el 37,5 % hongos y el 32 % bacterias coliformes. Además, se detectó Escherichia coli (E. coli) en una de las muestras, un indicador de contaminación fecal.
Los resultados ponen el foco sobre un elemento que puede pasar por varias personas durante el día y que no siempre recibe la limpieza que debería.
¿Qué problemas de salud pueden aparecer?
La presencia de bacterias, hongos y levaduras en un casco compartido vuelve a poner la atención sobre algo básico: la higiene de un elemento que está en contacto directo con la cabeza, el cabello y, en algunos casos, el rostro.
La exposición a estos microorganismos puede estar relacionada con problemas en la piel y el cuero cabelludo. Entre las afecciones que se mencionan están infecciones cutáneas como la foliculitis, el impétigo y algunas infecciones causadas por hongos.
También pueden presentarse problemas como la tiña del cuero cabelludo, irritaciones y molestias que pueden agravarse cuando la persona tiene heridas, raspones, acné inflamado u otras lesiones en la piel.
Las personas con estas condiciones deberían tener especial cuidado. Un casco húmedo, sucio o utilizado repetidamente sin una adecuada limpieza puede convertirse en una preocupación adicional para su salud.
El casco está hecho para proteger su cabeza. Mantenerlo limpio también debería hacer parte de esa protección.

Un problema que también tiene que ver con la humedad
No se trata únicamente de cuántas personas usan el casco. También importa qué ocurre después de cada recorrido. El sudor, la humedad, la grasa natural de la piel y los cabellos pueden quedar en el acolchado. Si el casco vuelve a utilizarse una y otra vez o permanece guardado húmedo y sin ventilación, su interior puede acumular microorganismos.
Por eso, limpiar únicamente la parte exterior no es suficiente. El acolchado interno, que está en contacto directo con la cabeza y el rostro, también necesita limpieza, secado y mantenimiento.
¿Qué puede hacer si utiliza estos servicios?
No siempre es posible saber cuándo se limpió un casco por última vez. Por eso, llevar una barrera personal puede ser una alternativa práctica.
Una polaina tubular limpia, una cofia, un gorro o una balaclava personal pueden ayudar a evitar el contacto directo con el interior del casco. También existen protectores desechables para quienes prefieren utilizar una opción de un solo uso. Si utiliza una polaina o protector reutilizable, recuerde lavarlo y mantenerlo completamente seco.
También es recomendable revisar el casco antes de usarlo. Si está húmedo, tiene exceso de suciedad, cabellos o un mal olor persistente, pedir otro casco puede ser una decisión razonable.
Para quienes utilizan este tipo de transporte con frecuencia, contar con un casco propio puede ser una opción práctica para tener mayor control sobre su limpieza y cuidado.
La higiene también debería hacer parte del servicio
El pasajero puede tomar algunas precauciones, pero la responsabilidad no debería recaer únicamente sobre quien utiliza el casco.
Cuando un mismo elemento pasa de una persona a otra durante el día, su limpieza debería hacer parte de su mantenimiento. Mantenerlo seco, ventilado y en buenas condiciones de higiene es tan importante como revisar su estado físico.
Esta investigación no cambia algo fundamental: el casco sigue siendo indispensable para proteger la vida en caso de un accidente de tránsito.
Pero sí deja una pregunta que vale la pena incorporar a nuestra rutina. La próxima vez que le entreguen un casco compartido, quizá no solo debería revisar si está en buen estado.
También debería preguntarse si está limpio.

