Cualquier cosa que diga por WhatsApp puede y será usada en su contra

La Corte Constitucional de Colombia definió que los mensajes que se envían a los grupos de WhatsApp creados en las empresas, con fines laborales, no son de carácter privado. El fallo se emitió luego de que un trabajador de nombre Marco Antonio Jauregui López recibiera una sanción de cinco días por haber enviado un audio a un grupo de WhatsApp creado por el coordinador de logística, en el que hace un llamado a sus compañeros a incumplir sus funciones.

“Compañeros con respecto a las recargas, si no las autoriza la empresa, pues no llamen al cliente, no llamen al vendedor, dejen… solucionen ustedes mismos, si tienen que anular una factura, anúlenla, si tienen que dejar de cobrar un pedido y no entreguen un pedido, no lo entreguen (…)”

El hombre de 45 años interpuso una tutela contra sus empleadores alegando que habían sido violados sus derechos al debido proceso, la libertad de conciencia, a la intimidad personal, a la libertad sindical y la libertad de expresar y difundir pensamientos y opiniones.

La tutela fue rechazada, sentando una jurisprudencia que además establece que la información contenida en el audio por el cual fue sancionado el trabajador no tiene la misma protección a la intimidad a la que tendrían los mensajes que se envían a un grupo familiar o en una conversación personal.

Los límites

Expertos coinciden en que WhatsApp se convirtió en una herramienta más de trabajo y debe ser tratada como cualquier llamada telefónica, videoconferencia o relación presencial. Es un espacio virtual que extiende las relaciones laborales.

Entonces, se deben establecer los parámetros necesarios y definir cuál es el marco que regula las acciones y las dinámicas de los integrantes del grupo. En caso de que esto no se plantee en un primer momento,los límites se vuelven difusos y empiezan las controversias internas

Ahora bien, aunque la sentencia de la Corte no establece cómo deben actuar los trabajadores en la plataforma digital, varios analistas han interpretado que hay que definir las reglas de juego en los espacios virtuales, entre los miembros de las empresas. Cuando no se aclara que un espacio que se asume como informal será usado para una relación formal, se presentan problemas de comunicación.

En primer lugar, es fundamental que cada persona entienda qué vinculación tiene con sus empleadores, es decir, revisar si el tipo de contrato es por prestación de servicios, de confianza, académico, a término fijo o indefinido, pues esto ayuda a determinar qué tan válido es que los jefes escriban en horarios no laborales o los trabajadores contesten fuera de su jornada.

Si dentro del contrato se aclara que es inherente a sus funciones que el trabajador deba estar disponible en el medio, como un médico, es válido que se comuniquen en horarios no laborales. Pero, si no está especificado y le piden ejercer funciones de su trabajo regular, se podría entender como una asignación en horas extras y se debe remunerar.

En segundo lugar, los expertos aclaran que lo enviado a través de WhatsApp puede servir como material probatorio en hechos de acoso, persecución, renuncia o despido. Pero hay que tener en cuenta la cadena de custodia, es decir,el procedimiento para verificar que las conversaciones sean veraces.

Además, para que el empleador pueda tomar como prueba las conversaciones en WhatsApp, debe basarse “en criterios como la proporcionalidad de la medida, la necesidad, la no afectación de la dignidad del trabajador y la finalidad”.

Por último, en las organizaciones se definen las políticas de comportamiento con las herramientas de trabajo, para que sean coherentes con el contexto laboral. “Además de WhatsApp, las empresas tienen otros mecanismos para mensajería instantánea. Lo más sano es establecer unas políticas claras del uso de los grupos, desde el principio.

En el mundo

La regulación del comportamiento en las redes sociales no es nueva: Francia, en el 2016, con la ley El Khomri, e Italia en el 2017, con la reforma Jobs Act, establecieron el derecho a la desconexión para que las empresas regulen el uso de los medios digitales con la finalidad de respetar los tiempos de descanso de los trabajadores.

Colombia está lejos de tomar estas medidas porque hay una tasa de sindicalización baja y tiene un modelo que carece de esquemas de protección en la era de la revolución de la tecnología.

Recomendaciones para los grupos de WhatsApp:

1. En el grupo deben estar solo las personas que van a interactuar.

2. Defina el propósito y la finalidad del grupo.

3. Aclare si la información que se va a compartir es confidencial o de carácter reservado.

4. El comportamiento y el tono de los mensajes deben ser acordes con el contexto de la empresa.

5. Establezca qué tipo de archivos y mensajes están restringidos.

 

Los trabajadores deben plantearse si  chatean cuando se tratan temas profesionales o, por el contrario, se debe escribir un email.