Frases

  • Sigue las instrucciones y cumple las normas. Si no las conoces pregunta. No improvises.
  • Presta atención al trabajo que realizas. La prisa es el mejor aliado del accidente.
  • Actuar de forma segura en todas las actividades de la vida debe constituirse en hábito.

El machismo en la sociedad y en nuestras organizaciones

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Frente a una mayor concientización sobre los comportamientos machistas, los hombres en la actualidad se cuidan cada vez más al expresarse, ya sea con hechos o con palabras. Es probable que solo lo hagan para quedar bien, evitando ser censurados o porque real y genuinamente se consideran no machistas.

Aun así, inclusive con los hombres que se dicen feministas, se puede notar cómo el machismo les brota por los poros. Resulta muy difícil tomar consciencia de las prácticas que, tanto hombres como mujeres, hemos interiorizado desde niños como “algo natural”.

En algunas organizaciones igualmente, se hace evidente el machismo subyacente con el que convivimos. Existen algunas sutilezas que permiten que el machismo siga tan presente en nuestra cultura. Micromachismos que se disfrazan de halagos pero que se traducen en una discriminación latente.

  • “Es increíble cómo puedes hacer tantas cosas a la vez”. Esto quiere decir, que mientras más cosas haga una mujer, más posibilidades tendrá de ser admirada. No es suficiente con hacer lo que le corresponde, debe siempre demostrar un esfuerzo adicional para ser considerada un buen elemento en la organización.
  • “Las mujeres son más trabajadoras”. Es decir, que las organizaciones esperan que las mujeres trabajen más que sus compañeros hombres, que se queden sobretiempo cuando sea necesario, y hagan más de los que se les pide, pues es la única manera de conservar su trabajo.
  • “Las mujeres son más responsables”. Las organizaciones esperan entonces que las mujeres hagan seguimiento a sus compañeros hombres para que cumplan con el trabajo y de no hacerlo, esperan que ellas sean quienes lo terminen.
  • “Estás guapísima”. Es decir que lo que vale es la fachada y no las capacidades intelectuales o profesionales. Parece un halago, pero lo que dice es que no están pensando en lo que puede una mujer aportar en el trabajo sino en el placer que produce verla.
  • “En la empresa hay más mujeres que hombres”. Cuando aquí la pregunta tendría que ser ¿qué porcentaje de mujeres hay en cada uno de los niveles de la organización? ¿Hay similar porcentaje arriba de la pirámide o se concentran en la base?

En este escenario, en el que analizamos la presencia inevitable del machismo en nuestras vidas es importante analizar también algunos ejemplos de cómo se preparan en casa a las niñas para asumir con orgullo su papel de “mujer” en la vida.

  • “Un hombre jamás reemplazaría el amor de una madre”. Lo que significa que es obligación de las mujeres estar más tiempo con sus hijos mientras crecen, abandonando sus sueños para dedicarse a la crianza mientras que los hombres se realizan profesionalmente.
  • “Eres linda como tu madre”. Lo importante en esta vida es que la mujer sea linda, aunque esto demande varias cirugías en el camino. Y mientras más parecida sea una mujer a su madre mejor, aunque esto signifique dejar de ser ella misma.
  • “Sírvele a tu hermano”. Como mujer corresponde servirle la comida a su hermano y su padre; y cuando sea mayor a su esposo, así como lo hace su madre. Porque a la mujer le corresponde servir al hombre.

A través de estos sencillos ejemplos podemos tomar consciencia de la manera sutil en que las “verdades” propias de una sociedad machista condicionan el accionar y la voluntad de las mujeres.

La lucha de muchas mujeres a través de la historia ha permitido que las mujeres puedan, hoy en día, ejercer derechos como el voto, decidir qué estudiar o dónde trabajar y no tener que jurar obediencia a su esposo cuando se casan.

Es importante reflexionar y preguntarse qué está haciendo nuestra empresa para avanzar en la tan deseada igualdad de género. Siendo este un tema tan importante, son pocas las empresas que realizan talleres sobre equidad de género y que buscan mediante diferentes actividades concientizar a sus trabajadores. Tomar conciencia de la situación es un primer paso para promover, de manera tanto individual como colectiva, acciones que eliminen el machismo en la sociedad, en nuestra casa y en nuestras organizaciones.